Todos metieron mano

22-Sep-2018

 

Sin un pelo de…

Por Sergio Villa Pérez

 

El Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses es un organismo único en todo México, posiblemente también en América Latina y es un par a nivel mundial de instituciones que son la bandera de la investigación criminalística ante laboratorios de Alemania, Inglaterra, Estados Unidos y otros países del primer mundo.

 

Desde que se creó, con el gobierno de Alberto Cárdenas Jiménez se concibió como una respuesta a la ausencia de credibilidad en las instituciones de seguridad pública y justicia que ya enfrentaban a una criminalidad que los rebasaba organizada o no y que ponía en jaque a la administración de justicia.

 

Un artificie importante de la creación del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses fue el Doctor Macedonio Tamez Guajardo, quien se alió con expertos de la Ciudad de México y peritos de otros países para colocar a Jalisco a la vanguardia de la modernización de la investigación criminalística, crecía entonces la fama de los laboratorios CSI, en los Estados Unidos.

 

Él fue el primer director general, y la estructura de gobierno le permitió tener como presidente de la junta al entonces procurador y como representante de la Universidad de Guadalajara al Doctor Mario Rivas Souza, además en el equipo de peritos a Octavio Cibrián Vidrio, el primer experto mexicano en crear una base de datos de indicios balísticos y posteriormente los tanques automatizados de recuperación de indicios balísticos con la mayor pureza para su estudio.

 

La Ley Orgánica del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses se aprobó el 13 de enero de 1998, fue publicada en el Diario Oficial El Estado de Jalisco el 7 de febrero de ese mismo año y según el primer transitorio entró en vigor el 7 de junio siguiente. En esa fecha los peritos de la Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia se integran al nuevo organismo y se van a su nueva sede en la Zona Industrial.

 

El aún todavía gobernador Jorge Aristóteles Sandoval llegó al cargo y puso como primer fiscal a Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, un jefe policiaco que se metió al control de los peritos con la intención de recibir dictámenes a modo que le favorecieran al Ministerio Público en la consignación de los expedientes.

 

Recientemente a Aristóteles Sandoval le cayó el veinte de que el IJCF es un organismo que tiene como tarea principal: “la práctica y emisión de dictámenes e informes periciales con los avances de la ciencia y la técnica, de carácter imparcial y con autonomía técnica y científica de las autoridades a las que auxilian”, según el artículo 1º de su ley.

 

El IJCF con Nájera perdió autonomía, capacidad, peritos, credibilidad y se vino a complicar el panorama una reforma a la ley publicada el 12 de noviembre de 2015, en la que nombran como presiente de la Junta de Gobierno al Secretario General de Gobierno, la exigencia y presión que recibió el entonces director general, Luis Octavio Cotero fue mayor.

 

Se aprueba la vigencia del Nuevo Sistema Acusatorio Adversarial y el número de peritajes de multiplica, el nuevo sistema de justicia esta basado en el uso de la ciencia en la investigación criminalística, pero a las autoridades, sobre todo a las de Jalisco, con la construcción de las salas de juicios orales cumplieron, pero abrieron un monstruo de mil cabezas y pocos trabajadores; el trabajo de los peritos se multiplicó y no hubo recursos para enfrentar ese crecimiento, aunque desde el gobierno federal se asignaban partidas para los servicios periciales.

 

Llegó la guerra contra el narco y nada cambio, se encontraron miles de cementerios clandestinos y el trabajo de identificación creció, como dato el primer año de Aristóteles Sandoval se llevaron a cabo 4705 autopsias en todo el estado de éstas 1080 con determinación de causa de muerte disparos de arma de fuego; cierra este año hasta 21 de septiembre con 4173 autopsias y 1127 por arma de fuego.

 

Esta proliferación de trabajo pericial se evidenció con los desaparecidos y la investigación de los estudiantes de Cine, en la que el gobernador se montó en su dicho de que los restos encontrados en una casa de Tonalá era de ellos, pero que el IJCF no quiso avalar y al asegurar que no habían encontrado indicios lo alejó más del grupo en el poder.

 

Con la crisis de los tráileres que lleva ya dos renunciados Cotero y Sánchez Jiménez se reportan 444 cuerpos aún sin identificar, lo que llevará las cifras a las nubes y una reflexión de como desde la secretaría general de gobierno se obligaba a callar al IJCF, que enfrentaba una crisis y que nadie la quiso escuchar, pero todos le metían mano

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Me gusta
Please reload

Anuncios
Ponte en contacto

Nuestras redes sociales

  • Facebook - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle

© 2017, NotiVox, Derechos Reservados