top of page

Agónica situación del transporte urbano de Guadalajara



Por Víctor Galindo


Guadalajara, Jalisco a 31 de octubre de 2023.- El reordenamiento de las rutas del servicio público de transporte urbano implementado por el gobierno de Enrique Alfaro, ha demostrado ser un rotundo fracaso, encareció los traslados por derrotero, obligando a los usuarios, utilizar dos o más rutas para poder llegar a un destino, donde anteriormente se requería una sola unidad.


Ni el doble discurso utilizado por el ejecutivo, donde asegura que los tapatíos gozan con mejores líneas como la del tren ligero número tres, el Macrobús (que recorre de norte a sur por la principal arteria que es la Calzada Independencia); y el anunciado por el gobierno naranja como proyecto innovador, el Peribus (creado para solucionar una demanda de movilidad) y que no cumplió con ese cometido, al carecer de verdaderos estudios de la necesidad de miles de tapatíos y construida con tintes políticos.


Esta obra periférica, costó miles de millones de pesos y nació en medio de mentiras, primero se dijo, que no iba a encarecer el servicio, que la frecuencia iba a superar a la que prestaba la ruta anterior (la 380) que desapareció.


Pero el proyecto del reordenamiento del transporte, pensado en que fuera un negocio muy redituable, al menos para el gobernador Alfaro Ramírez, el secretario de Movilidad, Diego Monráz Villaseñor; y sus socios – conocidos como el grupo de los 10-, organizados desde la dirección de la dependencia por el director de transporte Amílcar Arnoldo López Zepeda, denunciado y juzgado en Guanajuato y que impunemente o protegido por los naranjas en Jalisco lo designaron con esa encomienda, dirigir el proyecto del transporte público en Jalisco.


Y que, a un año de distancia, ya se rumora en pasillos de la dependencia, que ya tiene un puesto apartado para él, pero en el norte del país, en Monterrey, Nuevo León; esto a pesar de que legalmente se encuentra inhabilitado, según la Ley.


La realidad que vive el sector transportista es caótica, la modificación aplicada, al pasar de sistema hombre-camión a ruta-empresa, fue solamente el comienzo de lo que actualmente es considerado “Peor Servicio de Transporte Urbano en la capital tapatía y el área conurbada”, de los últimos 40 años.


El sistema de prepago fue el detonante que ha aniquilado a muchos de los transportistas, que tienen condicionantes extremas de parte del ejecutivo para conservar sus concesiones, en caso de incumplimiento, se tienen que someter a sanciones.


Esta es la realidad que padecen los propietarios de un segmento del parque vehicular en este sector; “Pues si es una realidad que no hay camiones, de las últimas rutas que ya no trabajan con todo su parque vehicular están la 207, 321, 320, 358, ya ni la 371. El costo de operación es muy elevado no se puede mantener un camión por sí mismo, hay que meterle mucho dinero, faltan unos 1,500 operadores del transporte público y en las rutas de poco aforo, han de traer un faltante del 15 al 20% de unidades. El diésel está muy caro casi llega a los 25 pesos, si multiplicamos 85 litros que se requieren por 25 pesos = 2,125 pesos diarios de puro, puro diésel, por unidad. Es decir, para sacar solo el diésel se tienen que vender mínimo 240 pasajes de 9.50” dijo uno de los concesionarios (quien solicitó anonimato por temor a represalias).


Pero la situación es mucho más grave y explica, “A las rutas actualmente se les paga más con tarjeta (prepago), ese dinero de las tarjetas no se nos liquida a diario, el gobierno las paga allá cada mes o mes y medio si nos va bien, Y mientras el diésel lo pagamos los transportistas de nuestra bolsa; a lo anterior hay que sumarle otros gastos fijos como son: el sueldo, IMSS, mutualidad del camión y en caso de camiones nuevos las letras de 38 mil a 40 mil mensuales; refacciones, multas fantasmas, y la voracidad de los elementos viales que con cualquier pretexto detienen las unidades y nos extorsionan”, lamentó.


Lo cierto es que, los miles de millones de pesos que anualmente se quedan en las alcancías de las unidades, generados por 50 centavos por pasaje que no son regresados al pasajero, (por no tener considerado dar cambio), es el menor de los daños que sufren los usuarios, a eso hay que agregar que los derroteros están pensados para que se gaste más tiempo y dinero para llegar a un destino, las frecuencias son muy tardadas y los recorridos fueron ajustados para dejar de circular a temprana hora, es decir, anteriormente había unidades trabajando desde las 4:40 de la mañana hasta las 23:30 pm, actualmente algunas rutas inician alrededor de las 6:00 am y dejan de pasar a las 20:30 de la noche.


Ante estas deficiencias, las plataformas y taxistas hacen su agosto, ya que un recorrido que anteriormente costaba 50 pesos, por la demanda que existe, cobran hasta tres veces más.

El transporte público en Jalisco se convirtió en un “botín” para algunos funcionarios que engañaron a los propietarios de las unidades, es decir, a los verdaderos emprendedores (micro empresarios) que lograron construir un pequeño capital a lo largo de su vida productiva o que heredaron algún camioncito de sus padres, el patrimonio familiar que les permitió sacar adelante a sus descendientes y que ahora, son rehenes, no de un “pulpo camionero” –como siempre señaló la autoridad-; ahora este sector se encuentra en manos de una “mafia”, denominada “Ruta-Empresa”.


Una larga lista de rutas diezmadas por esta práctica impuesta por el gobierno alfarista y sus comparsas dentro del sector, de la Cámara de Comercio y hasta en la Comisión legislativa en la materia, presidida por la Diputada local, Mónica Paola Magaña Mendoza; desde donde se van haciendo los ajustes para hacer legal lo que se encuentra al margen de la Ley; extraoficialmente ha trascendido que ya se cocina al interior de ese órgano legislativo un proyecto de Ley con el que se pretende dar personalidad jurídica al organismo operativo encargado en este momento de manipular al servicio de transporte público de Jalisco.


Diariamente los tapatíos sufren las afectaciones de movilidad y transportación, muchas son las horas hombre perdidas entre transbordos y rodeos de las rutas implementadas para justificar el mal servicio; al tiempo que se van debilitando otros derroteros.

A las rutas ya mencionadas se suman otras ya desaparecidas, la 174, 200, 400, 80A, 80B, 170, 13, por citar algunas.


Otras rutas que sobreviven con una, dos o tres unidades son: 156, 321, 360, 24, 258D, 603; ante la desatención de las autoridades estatales.

3 visualizaciones

Commentaires


Anuncios
Ponte en contacto

¡Gracias por tu mensaje!

bottom of page